HIEROFANÍAS EN LA LEYENDA MARIANA DE LA VIRGEN DE LOS ÁNGELES. POR: CORELLA DELGADO NATALIA MARIA.

INTRODUCCIÓN

En la presente investigación se determinará y analizará, a partir del texto “El tratado de las religiones” (1949), de Mircea Eliade, las hierofanías presentes en la leyenda mariana de la Virgen de los Ángeles, con el fin de comprobar su influencia en la construcción de la identidad costarricense. No se encontraron trabajos en los que se analizara o profundizara en las hierofanías  en leyendas religiosas, a la fecha de esta investigación.

Por lo tanto, se utilizan como antecedentes los textos “El culto a la Virgen de los Ángeles”, del año 2010, de José Daniel Gil Zúñiga, en el cual el autor realiza un análisis sobre el origen del culto mariano y la fuerte influencia de la iglesia en la sociedad costarricense. De igual manera, el texto de Mircea Eliade funciona como la base teórica para identificar y analizar las hierofanías de la piedra, el agua, la imagen y el santuario presentes en la leyenda.Mircea

El inicio del culto a la Virgen de los Ángeles fue una manera de unir al pueblo costarricense y sentar las bases de la identidad nacional por medio de este símbolo religioso, de una manera similar a la que la Virgen de Guadalupe llegó a ser un símbolo de la nacionalidad mexicana. En esta investigación la presencia de la piedra será entendida como un omphalos. De esta forma, la imagen de La Virgen adquiere un nuevo valor dentro del culto mariano costarricense. Este tópico de la investigación puede servir como premisa para investigaciones futuras sobre este tema.

De igual manera, se medirá el nivel de influencia que el hallazgo de la imagen de La Virgen ha tenido en la sociedad costarricense. Esta influencia resultó en el cambio de percepción con respecto a la imagen, pasó a ser un arquetipo intercesor ante obstáculos.

Se analizará desde el momento del hallazgo hasta la iniciación del culto. Por otra parte, la transmisión de la leyenda por parte de la iglesia resulta clave para entender el control ejercido por esta entidad en la colectividad. En el presente trabajo se asume, por un lado, la presencia de las hierofanías en distintos grados en la sociedad, según lo propuesto por Eliade y por otro, que la adoración de la piedra no es por la piedra per se, sino por lo que representa.

Al mismo tiempo, la imagen de la virgen y la piedra se analizan como dos hierofanías que comparten una magia simpatética. Lo anterior lleva a la conclusión de que las hierofanías han estado presentes en las distintas sociedades y el texto de Mircea Eliade permite identificar hierofanías y su influencia en la leyenda mariana de la virgen de los Ángeles. Los objetivos específicos se concentran en identificar las posibles motivaciones para la divulgación de esta leyenda religiosa con el propósito de interpretar el nivel de influencia de esta aparición en la sociedad costarricense. Así como identificar las aptitudes que se le han atribuido a la imagen para profundizar sobre el carácter milagroso que se le ha otorgado y por último comparar las hierofanías encontradas en la leyenda a fin de contrastar los distintos niveles donde actúan.

virgenLa identidad nacional costarricense se puede representar como un trípode, en el cual la población tica es pacífica, trabajadora, tal como está en el himno nacional, y mayoritariamente de blancos. Esta es la imagen que se ha perpetuado en el imaginario nacional y la que se internacionalizado. Sin embargo, hay una arista que no se contempla, y es la de la religiosidad.

En un país donde el 69,71% de su población dice ser católico, es claro que el factor religioso va a tener gran peso en el identitario costarricense. Uno de los principales cultos en Costa Rica, es el culto mariano, que llegó al país como resultado del dominio español durante la conquista. Un claro ejemplo de la influencia de este culto es la patrona de Costa Rica, la Virgen de los Ángeles, o “La negrita” como es conocida cariñosamente, una figura que ha calado en la idiosincrasia nacional. La elección de esta virgen como la patrona nacional en 1824, fue una manera de unir al pueblo costarricense.

La leyenda de su hallazgo tiene distintas versiones, como suele pasar con los relatos orales, pero en general, la historia que se cuenta es como la siguiente:

Leyenda de la Virgen de los Ángeles:hallazgo

Se cuenta que el día dos de agosto de 1653, una mulata llamada Juana Pereira, estaba recogiendo leña en los alrededores de la Puebla de los Pardos, cerca de un río, cuando encontró una imagen tallada en piedra, la cual tendría una cuarta de alto. Pensando que había encontrado una muñeca, con la cual podría jugar, la guardó dentro de un cofre. Ese mismo día, al volver por más leña encontró de nuevo la imagen sobre la misma piedra. Pensando que tenía dos muñecas, se encaminó hacia su casa, donde notó que la primera había desaparecido.

Posteriormente, al pasar por la maleza, encontró por tercera vez la imagen sobre la misma piedra. Juana, alarmada, corrió a la casa del cura a quien le entregó la muñeca y le contó lo que había estado pasando. El sacerdote guardó la imagen dentro de un cofre. Al día siguiente cuando la iba a revisar, no la encontró donde la había dejado, luego fue hallada nuevamente en el mismo lugar por la mulata de la leyenda. El cura y un grupo de vecinos del lugar la llevaron en solemne procesión hasta la iglesia parroquial, pero al día siguiente la imagen había desaparecido, siendo hallada por quinta vez sobre la misma piedra. Ante estos sucesos, los vecinos en el año 1639 empezaron a construir un templo en honor de la imagen.

Para Mircea Eliade (1949), por medio de las hierofanías se explica la dialéctica de lo sagrado por un lado y las estructuras en las cuales se constituye lo sagrado por otro. En la leyenda de la Virgen de los Ángeles se encuentran distintas hierofanías que influyeron en el carácter sagrado que adquirió la imagen. En el “Tratado de historia de las religiones” , se encuentra un capítulo donde profundiza en el elemento del agua. Según la leyenda, la piedra y la imagen aparecían cerca de un río, el agua simboliza la suma de las virtudes, es la fuente de vida. A lo largo de la historia las aguas han simbolizado la sustancia primordial de la que surgen todas las formas, todo nace gracias al agua. La función de este elemento puede resumirse en una dualidad, por un lado, desintegra y abole formas, y por otro purifica y regenera.

Las piedras deben su valor cultural a la presencia divina que las ha transfigurado o al simbolismo en el que están encuadradas.

En la leyenda el agua va a generar otra hierofanía, la de la piedra y a partir de esto nace un objeto que va a ser visto como fuente de poder. Un tipo de axis mundi que va a comunicar el plano terrestre, los fieles, con el plano celestial, la deidad. Con respecto a la hierofanía de la piedra, Eliade (1949)  dedica un capítulo a las piedras, donde expone por qué la dureza y la permanencia de la materia constituyen para la conciencia religiosa del primitivo una hierofanía. Desde su punto de vista, “la roca revela algo que trasciende de la precaria condición humana: un modo de ser absoluto” (p.253). Es difícil saber si en algún momento de la historia los hombres adoraron a piedras per se, pero sí se sabe que la adoración de las antiguas civilizaciones siempre iba dirigida a algo distinto, que la piedra incorpora y expresa.  

piedraEn el caso de la imagen de la Virgen de los Ángeles, la imagen aparece sobre una piedra, pero es claro que la adoración no es la piedra por sí misma, sino, por lo que encarna. En el contexto costarricense, va a ser el lugar donde apareció la imagen de La Virgen es decir, revela un origen celeste. Esa piedra va a ser el signo de una realidad espiritual distinta o va a actuar como un instrumento de una fuerza sagrada, es decir, como un recipiente. Lo anterior explicaría la devoción hacia ella, y si a este factor se le suma las características divinas que se le han atribuido y la influencia de la iglesia en la sociedad es claro porque ha tenido tanto impacto.

Con el pasar del tiempo la piedra se ha convertido en un objeto de culto por sí sola, que mueve a miles de fieles en el mes de agosto para caminar hasta la basílica y agradecer favores concedidos o hacer peticiones. En relación a lo analizado por Eliade, esta imagen es objeto de devoción porque representa o imita algo, porque procede de otro lugar. Su valor sagrado se debe exclusivamente a ese algo o a ese lugar, nunca a su existencia misma. Existen diferentes teorías sobre el origen de la imagen pero lo que parece ser de acuerdo general es que va  a funcionar como una forma de conexión con eso que hay más allá, con la deidad.

El ser humano ha adorado las piedras solo cuando representan algo distinto a ellos, las han usado como instrumentos de acción espiritual, como centros que emanan energía destinados a la defensa propia, como una especie de talismán.

Como se mencionó anteriormente, la piedra por sí misma se ha convertido en un ente de culto para los creyentes. Las personas se dirigen al santuario con la percepción del objeto como el medio para hacer llegar la oración a la deidad. Con respecto a esta relación de pedir a un objeto-obtener un beneficio, Eliade (1949) expone que, “la mayoría de las piedras relacionadas con el culto eran utilizada como instrumentos: servían para obtener algo, para asegurarse la  posesión de algo. Desempeñaban una función mágica más que una función religiosa” (p.254). Los fieles llegan hasta la piedra para tocarla y así tener acceso a su poder, los motiva hacer peticiones que van desde la protección de diversos males hasta pedir que les conceda bienes materiales como autos nuevos o ganar la lotería.

peregrinaciónSi se la piedra como el lugar de origen de lo sagrado, se puede ver como un omphalos u ombligo. El omphalos es una piedra consagrada por una presencia sobrehumana, es testimonio de algo más y es a este testimonio al cual debe su valor. En el caso de la leyenda analizada en este trabajo, el omphalos tiene su valor porque es el lugar de origen de la imagen. Las piedras deben su valor cultural a la presencia divina que las ha transfigurado o al simbolismo en el que están encuadradas, en este contexto sería religioso y el valor dentro del culto puede ser visto como un vínculo con la divinidad.

Lo anterior lleva a la siguiente hierofanía, la imagen en sí.

La imagen se va a realizar en dos sentidos, uno es la materialidad de la virgen que está en el santuario y la otra es la piedra. La relación o conexión entre la piedra y la imagen puede ser vista como un prodigio, un hecho de la magia simpatética.

La leyenda de La Virgen de los Ángeles relata que “Juana encontró la imagen sobre un piedra”, después de este hallazgo, la toma y la lleva a su casa para guardarla, esta desaparece del cofre y es encontrada nuevamente sobre la piedra, como si tuviera un tipo de vínculo. Según James Frazer (1994) en “La rama dorada”, la magia simpatética es aquella en que “las cosas que una vez estuvieron en contacto, siguen estándolo” (p.35). Puede ser vista como simpatética ya que, a pesar de los numerosos intentos por separar a la imagen de su lugar de origen, siempre volvía a este. La desaparición de la imagen del cofre y su posterior hallazgo sobre la piedra no sucede solamente un vez. Este evento se repite y es cuando los pobladores toman la decisión de construir el santuario, porque ven el regreso al lugar de origen como un designio divino de qué es lo que quiere la   deidad.cofre

Ahora que se analizaron las hierofanías del agua, la piedra y la imagen, es necesario analizar el espacio sagrado donde todas estas están relacionadas. Para Eliade (1949), “la hierofanía transfigura el lugar en el que ha acontecido, el espacio pasa de un lugar profano a uno sagrado” (p.148). Esto es exactamente lo que va a pasar en Cartago, se puede decir que se está “sacralizando” la Puebla de los Pardos, a diferencia de la parte peninsular, se está ante la presencia de una hierofanía terrenal. La presencia de la hierofanía va a transfigurar a la naturaleza, esto va a resultar en una carga de mitos asociados a un lugar en el espacio.                                                       
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VirgenPiedraLa noción de espacio sagrado implica la idea de repetición de la hierofanía que consagró el espacio, lo transformó y aisló del espacio profano que lo rodea, es decir, pasa a ser sagrado. Es justo la persistencia de la hierofanía lo que le va a dar la validez de espacio sagrado, tal como se cuenta en la leyenda, se dieron varios intentos de separar a la imagen de la piedra y está siempre regresaba a su lugar de origen.  Esta repetición es una forma de designar el lugar, ya que el hombre nunca lo elige, simplemente lo descubre, el espacio sagrado se revela. Según esta idea de la revelación del espacio, en “El tratado de las religiones” se encuentra un capítulo a la “construcción” del espacio sagrado, entendido como un santuario.

Desde el punto de vista de Eliade (1949), “los espacios sagrados por excelencia -altares, santuarios- se “construyen”, con arreglo a las prescripciones de los cánones tradicionales. (…) esta construcción se funda en última instancia en una revelación primordial que (…), reveló al hombre el arquetipo de espacio sagrado (…)” (p.142). Un doble simbolismo está presente en la consagración del espacio. Por una parte, la construcción del altar se tiene como una creación del mundo, por la presencia de elementos con una significación más profunda, por ejemplo, el agua vista como el agua primordial o las paredes como la atmósfera.

Por otro lado, la construcción del altar equivale a una integración del tiempo a la materialización en el cuerpo del altar. Por esta razón, el altar se convierte en una especie de microcosmos que existe en un espacio y tiempo místico. Tanto la imagen como la piedra se encuentran la basílica de los Ángeles y es a este lugar donde la gente realiza peregrinajes anuales con el fin de llegar a ese espacio sagrado y entrar en contacto con la deidad, por medio de estos axis mundi.

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Hasta este punto se han analizado las hierofanías presentes en la leyenda, de igual manera es importante analizar el efecto que tuvo la aparición de la imagen en la sociedad costarricense y cómo la iglesia se encargó de difundir este acontecimiento, para tratar de determinar sus motivaciones.

Un detalle importante de esta leyenda es el hecho de que quien haya encontrado el objeto sagrado sea una persona humilde, no eclesiástica.

Esta característica de que la aparición se le presente a un sujeto humilde no es único en la leyenda aquí analizada. Por ejemplo, en el relato de la señora Virgen de Guadalupe es un indio quien ve la transfiguración y el encargado de llevar el mensaje, en Portugal la Virgen de Fátima transmite sus mensajes a tres niños pastores.

Con la transmisión de la leyenda se va a generar una noción de sacralidad en relación a la Puebla de los Pardos porque es a una mujer, humilde, del pueblo a quien se le aparece la imagen. El que estos fenómenos les sucedan a personas humildes, va a revelar la necesidad del pueblo de entrar en contacto con lo sagrado directamente, sin la intromisión de la iglesia, para estar protegido de las dificultades diarias. Es decir, se retoma la idea de la imagen como una especie de axis mundi.

axismundi

Una de las principales incógnitas alrededor de la imagen es si apareció o se encontró. Otra de las dudas que se presentan alrededor de la imagen es si fue aparecida o hallada. En caso de que apareciera, eso implicaría una manifestación de lo sagrado en la vida del hombre para favorecerle, ya que sería vista como un designio divino. Si se considera la preocupación universal por lo que hay más allá de la muerte, la aparición de una figura que representa algo divino va a ser tomada como un arquetipo, en cierto modo, de la salvación eterna. Si se suman estos factores, la motivación de confirmar que hay algo más allá después de la muerte, habría impulsado la aceptación de que la imagen apareció.

Ahora bien, si se considera que la imagen fue hallada entonces se negaría esa trascendencia divina, sugeriría que fue encontrada porque alguien así lo quiso, es decir, habría algún interés detrás del hallazgo. José Daniel Gil Zúñiga(2004) en su libro “El culto a la Virgen de los Ángeles”, realiza un análisis de la situación religiosa de Cartago en 1935. En dicho texto expone, citando a Monseñor Víctor Manuel Sanabria, que en esos años vivía una élite en el centro de Cartago y en los alrededores una población mixta entre pardos, indios y mestizos que vivían aislados en los montes, esto dificultaba la utilización de este grupo como mano de obra. Según Zúñiga:

(…) había, pues, que integrar a la población. La Iglesia también se mostraba sumamente interesada en ese mismo sentido, ya que, teniéndolos al alcance de su mano, podía obtener una serie de tributos, por lo cual, para unos y para otros, era de necesidad fabricar una hermita* para ellos y poblarlo al alcance de la solicitud pastoral(..) no es imposible que halla hechado* mano al piadoso recurso de colocar una imagen en el sitio escogido para la población, para despertar el interés de los pardos (…) (p.44)

De esta manera se confirma que sí hay un espacio para la interrogante de qué tan verídico es el origen de esta imagen como un designio divino. Si la iglesia tenía intereses personales en pos de acercar a la población, para utilizarla como mano de obra, no sería extraño que hubieran encontrado la forma de manipular al pueblo por medio de un objeto que representaría lo divino. De una u otra manera, la aceptación de este hecho como una manifestación de la deidad hace que se le otorguen poderes sobrenaturales, e inclusive milagrosos a la imagen.     aparición

    Al pasar el tiempo, la combinación entre la fe y la leyenda, fueron incorporándose en la identidad del costarricense, como resultado de una mezcla entre el mito y alienación, concentrados en la estatuilla. Como consecuencia del incentivo del culto a la Virgen de los Ángeles, se va a generar una dependencia del arquetipo, ya que el creyente va a hacer depender de este su situación real y en cierto modo se resignará antes los inconvenientes. Es decir, por medio del culto se va a dar un cambio en la mentalidad del creyente donde se va a pasar de una imagen inerte a una que, en cierta manera, posee vida y que está abierta a los ruegos del hombre. Aparte del cambio de mentalidad, se presenta un caso de sincretismo, pues ideas profanas, en este caso ver a la imagen de la virgen como un talismán se van a mezclar con las ideas religiosas.

Hasta el momento se han analizado las distintas contradicciones presentes en la leyenda y cómo la imagen de la Virgen de los Ángeles adquirió un valor mágico dentro de la sociedad. Ahora es importante profundizar en el papel que jugó el inicio del culto mariano en la sociedad costarricense. banderaA partir de 1800 el culto se va a expandir por el territorio nacional. Según Zúñiga (2004), a los laicos y sacerdotes les tocó fortalecer por diversos medios la identificación entre la Virgen de los Ángeles y la república de Costa Rica, ya que, “para la iglesia era vital fortalecer la idea de que el orden y el progreso social, solo se encontraban en aquellas naciones donde imperaba la religión” (p.90).  A través de la incentivación del culto mariano, la iglesia trató de mantener su posición dentro de la sociedad costarricense. La iglesia utilizó a su favor la mentalidad del costarricense y su apego a las tradiciones, impulsó el ideal de adhesión al culto por la tradición, quien no siguiera lo iniciado por los antepasados estaría realizando una traición el legado y la idiosincrasia costarricense.

La intención de lograr una compenetración entre la Virgen de los Ángeles y los costarricense es innegable.  Para Zúñiga (2004), la religión es una comunidad ideal porque se contrapone a una comunidad real, destaca el poder de integración social que tiene, ya que en un mismo acto pueden unirse personas de distintas clases sociales. Si bien es innegable el poder de congregación e inclusión que posee la iglesia, este puede ser utilizado con intereses específicos, por ejemplo, puede ser manipulada con fines extra religiosos.

Desde el punto de vista de la inclusión que genera la iglesia, es conveniente mencionar el impacto que tuvo la imagen de la Virgen de los Ángeles por su color negro. El padre Manuel de J. Benavides expone, en su texto “Los negros y la Virgen de los Ángeles” (2010), la situación racial que se vivía en Costa Rica en esa época donde, la sociedad estaba dividida entre blancos, los “pardos”, los indígenas y por último los negros. Según el autor, esta imagen causó un empoderamiento entre la poblaci

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ón afrocaribeña porque se vieron identificados con una representación religiosa que poseía su color. Para él, los negros no se apropiaron de la virgen, la virgen los escogió. Y esto les permitió romper con ciertas barreras que les habían sido impuestas.

Por otra parte, para los creyentes católicos es normal recurrir a la oración o a las figuras religiosas en busca de intercesión ante situaciones difíciles. Cuando las tensiones políticas, sociales y económicas se incrementaron en Costa Rica, se dio una manipulación de la fe con fines extra religiosos por medio del culto a la Virgen de los Ángeles.  La iglesia hacía un llamado a la sociedad costarricense para que pidieran la ayuda e intercesión de “La negrita” para que no se rompiera la armonía que había imperado en la sociedad. Esta persuasión estaba motivada por la preocupación de la iglesia de que se diera una alteración en el status quo.

rosarioEsto confirmaría que la iglesia tendría intereses más profundos para la divulgación de la leyenda de la Virgen de los Ángeles, aparte de dar testimonio de un acto divino. Si se relata que la divinidad se hizo presente por medio de una imagen se asegura que es un país influenciado por Dios y por eso debe darse un lugar prioritario a la iglesia en la sociedad.

Con base en el análisis de las hierofanías presentes en la leyenda de la Virgen de los Ángeles, se comprueba que no se adora a la piedra por su naturaleza de piedra, si no por lo que va a representar, tal como lo propone Eliade (1949) en su obra. De igual manera,  que la presencia de las hierofanías ha estado desde los inicios de la humanidad, en diferentes niveles. Por otro lado, que entre la piedra y la imagen se produce una relación de magia simpatética, según la definición de James Frazer (1994), esto explica por que siempre la imagen regresa a su lugar de origen.

De igual manera, el ser humano va a adorar las piedras por su valor en el culto, en el caso nacional sería vista como un axis mundi que uniría los planos terrestres y celestiales. A la piedra se le hacen peticiones para obtener bienes materiales así como la intercesión en el día a día. Con respecto al papel de la iglesia en la difusión de la leyenda, la iglesia tendría intereses de por medio para la divulgación de esta leyenda, con el propósito de mantener su posición en la sociedad costarricense. Al apelar al respeto por las tradiciones y creencias de los antepasados.La relación entre acto, aparentemente, divino y la religión, constituyen parte fundamental de la identidad nacional. Por eso la selección de La Virgen de los Ángeles como patrona de Costa Rica, en un intento de unificar al país.

Anexos

Documental la Virgen de los Ángeles, Costa Rica. https://www.youtube.com/watch?v=HIuT06f7rvE

Referencias bibliográficas:

Benavides,M.(2010). Los negros y la Virgen de los Ángeles. Cartago, Costa Rica: Editorial San José.

Elliade,M(1949).El tratado de las religiones. Madrid, España: Ediciones Cristiandad  

Frazer, James George (2011 [1907–1915]). La rama dorada: magia y religión (Edición a partir de la 3.ª edición original en 12 vols. edición). México: Fondo de Cultura Económica

Gil Zúñiga, José Daniel (2004). El culto a la Virgen de los Ángeles, 1824-1935: una aproximación a la mentalidad religiosa en Costa Rica.Alajuela, Costa Rica : Museo Histórico Cultural Juan Santamaría.

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